Un grupo de empresas nacionales dedicadas a distintas etapas del negocio de los hidrocarburos anunció el lanzamiento de una cadena de estaciones de servicio que buscará diferenciarse mediante la oferta de combustibles a “precios competitivos”, a través de las bocas denominadas de bandera blanca que existen en todo el país.

La nueva marca, que se denominará “Voy”, buscará conformar una nueva red de estaciones de servicio cuya política será ofrecer los precios más convenientes del mercado, para lo cual apunta al abanderamiento de estaciones de servicio que se interesen en adoptar el nuevo modelo de comercialización.

En la actualidad, existen más de 4 mil bocas en Argentina, de las cuales el 21 por ciento están sin bandera, suma que se duplicó en los últimos dos años, por lo cual la primera etapa del proyecto consiste en abanderar 50 estaciones en los próximos 3 años.

En medio del actual contexto competitivo y luego de la liberación de los precios de los combustibles, los directivos de la compañía resaltan el lanzamiento de “una nueva bandera que irrumpe en el mercado con el propósito de generar una Red de Estaciones de servicio bajo la lógica conocida como low cost (bajo costo)”.

La propuesta pertenece a un grupo de capitales nacionales con más de 20 años de experiencia en la industria, conformado por empresas dedicadas a la extracción, refinación, y transporte de hidrocarburos, que avanzará con el agregado de valor de las estaciones de servicio blancas, a las que ofrecerá condiciones comerciales flexibles para el desarrollo del negocio.

Actualmente, las estaciones de servicio de bandera blanca se distinguen porque no tienen contratos de exclusividad con petroleras. Los estacioneros fijan precios porque compran a distintas marcas.

En ese marco, Voy también anunció que acordó ser el comercializador oficial de RefiPampa, la primera refinería mediana con oleoducto propio del país, con lo cual aseguran que la nueva red de estaciones cuenta con toda la línea de up, mid y downstream.

La propuesta “low cost” de Voy, una firma de la comercializadora Kalpa Group, se basa en la integración vertical, ya que se abastece con los combustibles que produce Pampetrol (la compañía estatal de la provincia de La Pampa).

Otra de las ideas que favorecerá el menor precio del gasoil que ofrecerá Voy es el acuerdo que sellará con entidades financieras para que no se hagan descuentos sobre los cobros con tarjetas de débito y crédito, según explicó César Castillo, presidente de Kalpa Group.

En los próximos tres años, la firma pampeana quiere tener 50 estaciones -un 4,8 por ciento del mercado-.

Para aprovechar el contexto de desregulación estatal y liberación de los precios de las naftas, Voy tendrá su primera estación de servicio para marzo del año que viene en la localidad bonaerense de Junín. Las estaciones de servicio blancas son actualmente 1.043, el 21 por ciento del total, y superan en cantidad a todas las marcas menos a YPF (1.539).

La problemática de las blancas, según la visión de Voy, radica en el precio, la calidad y la imagen (nula, genera desconfianza del consumidor). En los próximos tres años, la firma pampeana quiere tener 50 estaciones -un 4,8 por ciento del mercado- en un área de 600 kilómetros a la redonda de la Zona Pampeana (abarcaría Buenos Aires, La Pampa, Mendoza, Neuquén, Río Negro, San Luis y el sur de Córdoba y Santa Fe). Si bien es una cantidad escasa en una superficie tan vasta, la expansión sería gradual.

A su vez, se espera que el año que viene llegue el sistema “low cost” de estaciones operado por la marca Líder Oil. Líder Oil ha definido lanzar este sistema en Argentina para 2018 y tiene a Rosario entre los centros urbanos prioritarios, junto a Buenos Aires y Córdoba, para su primer año de operaciones. La inversión requerida para acceder a esta innovación, además del terreno con una superficie mínima de 400 metros cuadrados, oscila entre 150 y 180 mil dólares. Télam

Alternativa clave para europeos

Las gasolineras Low Cost han florecido en España y en otros países de Europa como alternativa a las de grandes petroleras. Han crecido de manera desmedida y ya suponen el 25 por ciento del total en España y en las que es posible ahorrarse hasta 20 céntimos por litro.

La principal diferencia con el producto que ofrecen grandes marcas reside en el uso de aditivos para lubricar y limpiar el motor. La gasolina barata es, en esencia, la misma que la de las grandes marcas pero sin aditivos.

El uso de aditivos apenas incurre en dos céntimos por cada litro de carburante. La diferencia de precio es causada por otros factores. El negocio de las gasolineras Low Cost se basa en conseguir un beneficio bajo por cada litro pero vender mucho carburante. Al tener total libertad para elegir sus precios, al contrario que las grandes petroleras, pueden jugar con el margen beneficio/ventas de sus productos.

El principal factor de los precios bajos de las “low cost”, sin embargo, es la reducción de personal. Aproximadamente, el 60 por ciento de los costes de una gasolinera viene del personal. Si, como es el caso de muchas low cost, son desatendidas, el gasto se reduce de manera exagerada y la ventaja es importante. Los centros desatendidos apenas tienen gastos y se pueden permitir ofrecer hasta un precio un 20 por ciento menor que las grandes marcas.

Los sindicatos están en contra de los puntos de ventas desatendidos porque, afirman, destruyen empleo.

Hay distintos tipos de gasolinera Low Cost. Existen las estaciones de servicio que, para competir con las grandes marcas, bajan su precio y ofrecen un carburante un poco más económico que el de, por ejemplo, Repsol. También se han hecho comunes las gasolineras de hipermercados, que venden gasolina, prácticamente, sin recibir beneficio porque la usan de gancho para atraer a compradores hacia sus instalaciones. Además, suelen dar descuentos con la recarga del depósito.

Fuente: https://www.diariodecuyo.com.ar